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Los reinos de este mundo.
La tierra es buena sin embargo el mundo es un
sistema de vida dirigido por el príncipe de este mundo, confeccionado para sus propósitos y para
gobernar a los hombres. Los reinos de
este mundo le pertenecen por derecho, al
parecer, como dijimos anteriormente, Dios los dejó a su cuidado y ahora tendrán
que recuperarse por la fuerza. Estando
en el desierto en el momento en que satanás quiso tentar a Jesús le declaró que
todos los reinos de este mundo y su gloria le daría, pues a él le habían sido dados y a quien él
quisiera se lo puede dar, y si postrado
Jesús le adoraba, él se los daría.
¿Cuáles son esos reinos de este mundo?
Si analizamos la palabra reino como tal
entendemos que es un territorio regido y gobernado por un rey y si miramos el
mundo como la tierra en general nos daremos cuenta que el único rey es
Jesucristo, pero si miramos el mundo
como sistema de vida encontraremos los reinos que allí existen.
El reino de las riquezas, el reino de las telecomunicaciones, el reino de la comida, el reino de las enfermedades, el reino de la inmoralidad, el reino de la fama, el reino de las guerras, el reino de la ciencia, el reino de los hombres, el reino de la música. Todos ellos comandados y gobernados por el
reino de las tinieblas con principados,
potestades, gobernadores y huestes espirituales de maldad que gobiernan
desde las regiones celestiales.
Cuando nosotros fuimos hechos ministros del
espíritu, sacerdocio espiritual, inmediatamente desestabilizamos el imperio
que las tinieblas tenían en las regiones celestiales. Nuestra adoración ya nos es en medio de los
reinos de este mundo como era antes con el sacerdocio levítico, nuestra adoración se remonta a lo alto,
ahora es por sobre los reino de este mundo y por sobre el mismo reino de
las tinieblas, pues las cosas terrenales
no pueden afectar las espirituales, por tanto en
nuestra adoración está el medio para hacer descender las cosas que
pertenecen al Reino de los Cielos, echar
fuera demonios, sanar enfermedades,
restaurar vidas, y hacer que el Poder
del Reino de Dios deshaga toda obra del maligno.
Por tal motivo nuestra ministración sacerdotal
debe ser siempre en la dimensión del Reino,
cuando no estamos en esta dimensión estamos por debajo de los reinos de
este mundo y por ende somos golpeados por el reino de las tinieblas. Hoy en día se ve continuamente que los
ministerios dedicados a la adoración (ministerios de alabanza) son los más
afectados por las tinieblas, siempre que
se levanta un ministerio así,
decimos, son los primeros en ser
golpeados.
También se cree que satanás quería la adoración
para él, por eso ataca violentamente a
los ministros que adoran a Dios, pero
esta afirmación se queda sin respaldo porque la Escritura nunca ha dicho que
así sea, lo que hemos podido descubrir
es que la música en la tierra quedó en sus manos por muchos años ya que los
descendientes de Caín ejercieron el ministerio de la música. Sin embargo,
Dios no se hizo esperar y con David comenzó a recuperar la música que
había sido arrebatada por las tinieblas.
Estracto del Libro "Ahora es... Tiempo de Adoración"
Apóstol Mauricio Iván.
